lunes, 20 de abril de 2015

COSTUMBRES & TRADICIONES DE LA RELGION CHUJ

 La Religión envuelve a todos los luqueños desde que nacen hasta que mueren en todos los acontecimientos de sus vidas, durante todas las estaciones del año e incluso a lo largo de todo el día.
        Enumero sucintamente todos los elementos de la religiosidad luqueña que van a estar presentes de algún modo en las costumbres y tradiciones religiosas: Dios, el templo, la Cruz, el sacerdote, los sacramentos, el entierro de los muertos, los ornamentos y materiales litúrgicos, la moralidad, las instituciones religiosas, la Navidad, la Semana Santa y el cancionero popular, etc. Por supuesto que voy a describir lo más significativo ante la complejidad del tema.
Dios era por supuesto el elemento básico de la religiosidad con los atributos propios de la autoridad: Inmenso, Poderoso, Invencible, Rey que gobierna, manda y domina. El que todo lo veía, lo oía y estaba en todas partes. Premiaba a los buenos y castigaba a los malos. Se hizo hombre naciendo pobre y murió en una cruz, padeciendo mucho. Todo el cristianismo luqueño gira y resalta el nacimiento y muerte de Jesucristo en la cruz.
        La casa de Dios es el templo donde se acude para todos los ritos y ceremonias litúrgicas. El elemento de comunicación por excelencia con el pueblo lo realizaban los campanarios: tocaban al alba, a las doce, a vísperas, a la oración y ánimas. Todos los días se hacían estos toques sin faltar ninguno con los que se incitaba a los fieles al rezo del Angelus o pedir por los difuntos.
        Los mensajes que se daban a los luqueños a través de las campanas eran innumerables: entierros, misas, novenas, sermones, horas santas, fiestas, incendios, bautizos, santoleos, majestad, honras, etc., etc... Cualquier toque era fielmente interpretado por todo el pueblo, incluso con sus matices diferentes con connotaciones económicas, según el ritmo, intensidad o duración de los toques.
Las cruces abundan por doquier en el pueblo de Luque. A1 ser la Cruz el distintivo del cristiano se le tiene muy presente: la cruz de Marbella, la cruz chiquita, la cruz de los caídos, Calvario, Roldana y Convento. Las fiestas a la Cruz el tres de mayo y el 13 de septiembre son muy celebradas.
        Merece ser destacado el Santoleo y la Majestad: el luqueño tenía una sensibilidad especial ante la cercanía de la muerte. Ante una mínima enfermedad había una inmediata preocupación, "llamar al cura". Este acudía solícito y diagnosticaba con los datos observables, familiares y médicos si procedía el "santoleo" o la majestad. Si elegía el santoleo es que la cosa era grave y si prefería la majestad la muerte no era inminente.
        El Ceremonial de ambos ritos era anunciado por las campanas según he descrito anteriormente. El sacerdote se desplazaba rápido, acompañado por varias personas que portaban faroles encendidos y los que iban llegando que se incorporaban en silencio al ritmo de la inesperada comitiva. El rito era en latín y sobresalían las innumerables cruces que el sacerdote hacía sobre el enfermo en la frente, en los ojos, en los oídos, en los labios, en las manos y en los pies para que el Señor fuese indulgente en el perdón de los diferentes pecados del paciente enfermo.
        La majestad o viático estaba revestida de una especial pomposidad e intervenía más acentuado en su desarrollo la clase social a la que pertenecía el enferma

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UBICACION CHUJ

  -UBICACION GEOGRAFIACA DE LA RELIGION CHUJ


El pueblo maya-chuj tiene su mayoría numérica y su centro cultural en Guatemala, sin embargo, desde el trazo de la frontera vigente entre México y Guatemala quedó población chuj en territorio mexicano. Un siglo más tarde por el conflicto guatemalteco se refugiaron miles de personas del pueblo chuj en México. Concluido el refugio cientos de familias de este pueblo optaron por permanecer y acrecentar el número de personas “chuj mexicanas”. Desde el trazo de la frontera y recrudecidamente con las políticas de refugio, los chuj han padecido un intento de mecanización que les ha negado e intentado “extirpar” su identidad como pueblo indígena. La concreción es una discriminación reiterada y la adquisición de una ciudadanía muy limitada lacerante contra su cultura. El resultado ha sido contradictorio a los intentos de tal política y, aun mexicanizados, los chuj al refrendar su dignidad e identidad étnica se identifican como guatemaltecos. Más allá de este hecho, se vive una dialéctica negativa de identidades, que por un lado apela a la memoria y construye esperanza entre algunos, pero entre otros se sigue la dinámica centenaria de ladinización, .